Header dental

Cómo evitar y eliminar la placa dental

La placa dental es una película pegajosa, que puede ser incolora o de color amarillo. La diferencia entre placa y sarro es que primero aparece la placa, que se puede eliminar con una buena higiene y, en cambio, para extraer el sarro hay que acudir al dentista.

La placa dental, mayoritariamente, contiene más de 200 especies de bacterias diferentes, agua, células, glóbulos blancos y restos alimentarios. Se va acumulando entre los dientes y a lo largo de la línea de las encías.

El pH de la saliva es el factor que nos diferencia a cada persona y que puede hacer que tengamos más facilidad en producir sarro que, por ello, varía según la persona. Los pH que tienen un nivel de acidez alto debilitan más el esmalte dental y nos hace más vulnerables a las caries. Y los pH con poco nivel de acidez son más propensos a la formación de sarro, pero menos a las caries.

Factores que influyen por igual en cada individuo:

  • Mala higiene bucodental
  • Malos hábitos alimentarios. El consumo de azúcar, bebidas gaseosas, vino o tabaco alteran el pH de la saliva y la placa bacteriana.
  • Mala posición de los dientes.

Buenos hábitos para evitar la acumulación de placa.

  • Un buen cepillado.
  • Completar el cepillado con cepillos interproximales, hilo interdental, arcos dentales y colutorio.
  • Llevar una correcta alimentación.
  • Acudir al dentista cada 6 meses o 1 año.
  • Limpieza bucal profesional.

Alimentos a evitar

Los alimentos que nos ayudan a tener más sarro serían los refrescos, el vino, el té, los dulces, las bebidas alcohólicas, el tabaco o el abuso de colutorios con clorhexidina. Si estos tipos de alimentos se consumen, después de hacerlo deberíamos limpiar bien la cavidad oral. Es importante tener una buena educación bucodental, ir mejorando e incorporando en nuestro día a día los hábitos correctos. Como por lo general no sabemos realizar en casa una buena higiene, es importante que los profesionales de sector, odontólogos e higienistas dentales formen a los pacientes con los hábitos correctos y les enseñen a utilizar correctamente cepillos, hilo dental, interproximales e incluso colutorios. Cada paciente es diferente y hay que ayudar a cada uno a elegir el tipo más correcto de utensilio para su higiene.
 
Si tenemos una correcta higiene bucodental diaria, eliminaremos la placa dental y evitaremos la aparición del sarro, porque recordemos que primero se forma la placa dental. Pero como hemos dicho anteriormente, hay otros factores que influyen, como los malos hábitos alimentarios, el pH de la saliva, o la mala posición de los dientes.

Como mínimo una vez al año es necesaria una higiene en la consulta del dentista. Esto puede ayudar a prevenir problemas como la caries y la enfermedad de las encías (gingivitis o periodontitis). También para enseñar a los adultos y a los niños cómo cepillarse y usar el hilo dental desde una edad temprana y proteger con ello sus dientes. Según la necesidad del paciente, la higiene en el dentista se debería realizar cada 6 meses.

En el caso de encías que sangran, además de mantener el hábito de una buena higiene dental y constante y dejarse asesorar por el higienista sobre la mejor técnica y utensilios para la limpieza bucal, también se debería consultar al médico para descartar deficiencia de vitaminas.

Cepillo eléctrico o manual

Es importante que cuando se realice la higiene bucal con el higienista de confianza este explique a cada paciente cuál sería el cepillo más conveniente para él. Según la técnica y aquello con lo que cada paciente se sienta más cómodo, se determinará el cepillo eléctrico o el manual, pero el cepillo eléctrico consigue reducir la placa de manera más efectiva, casi un 11%, y la gingivitis casi un 6%, con respecto al uso de cepillos de dientes manuales.

En las higienes dentales también se le aconseja a cada paciente la pasta que le iría mejor utilizar, dependerá de su punto débil, como puede ser la necesidad de tratar la sensibilidad, el sangrado de las encías, caries etc... Complementos como el hilo dental, los arcos dentales, os cepillos interproximales y los colutorios mejoran la higiene que se realiza con el cepillo.

Para un correcto cepillado, se realizan movimientos verticales, de encía a diente, con el cepillo en un ángulo de 45º respecto al diente. Nunca deberemos cepillarnos en dirección horizontal, y es muy importante prestarle también atención a la cara interna de los dientes. Si utilizamos un cepillo eléctrico, la técnica es mucho más sencilla, ya que solamente dejaremos unos segundos el cepillo en cada diente y lo pasaremos por todas las partes de los dientes. Se recomienda empezar en los molares posteriores, que son los de mayor riesgo de caries, e ir avanzando de atrás hacia delante. Hay que ir enjuagando cada cuánto, y al terminar.

El cepillado debe durar 3 minutos para que nos dé tiempo a cepillar todas las partes de los dientes. El enjuagado con colutorio, entre 30 segundos y un minuto. Y esta operación se recomienda hacerla tres veces al día. Es importante utilizar un colutorio adecuado para cada paciente, pero en general  se aconseja, colutorio con CPC (o cloruro de cetilpiridinio). Su función es pegarse a los gérmenes de los dientes y hacer que estallen, con lo que impide que se acumulen y puedan causar los problemas. Utilizar colutorio con alcohol puede empeorar el efecto sobre el brillo, el color, la dureza y el desgaste de las restauraciones de compuestos dentales, por lo que, antes de elegir el colutorio, se debe preguntar al dentista o higienista dental.

Los dentífricos blanqueadores realizan una limpieza profunda y eliminan los pigmentos depositados por algunos alimentos como el café o la nicotina, realizan una especie de pulido en los dientes y se ven resultados mínimos. Por ello, si quiere apreciar un buen resultado en blanqueado, se deberá preguntar al dentista o higienista sobre las técnicas que existen.

En conclusión, visitar al dentista para una limpieza profesional dos veces al año, evitar el consumo de tabaco, reducir el estrés y mantener una dieta equilibrada contribuyen a una mejor salud bucodental.

Suscríbete a la newsletter