Psicología infantil y juvenil
La infancia y la adolescencia son etapas clave del desarrollo emocional, social y familiar. En algunos momentos, pueden aparecer dificultades que requieren una valoración profesional y un acompañamiento específico.
Es recomendable consultar cuando se observan señales como:
- Ansiedad, miedos o preocupaciones persistentes.
- Baja autoestima.
- Dificultades emocionales.
- Problemas de conducta.
- Irritabilidad o rabietas frecuentes.
- Dificultades sociales.
- Situaciones de bullying.
- Problemas familiares o de adaptación.
- Dificultades escolares.
- Trastornos emocionales asociados al neurodesarrollo.
En estos casos, realizamos una valoración individualizada para comprender la situación del niño, niña o adolescente y definir el abordaje más adecuado, contando con la familia como parte fundamental del proceso terapéutico.
Cuando es necesario, también se contempla la coordinación con la escuela u otros profesionales implicados.



