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12 de febrero de 2024

Infecciones de Transmisión Sexual más comunes: ¿cuáles son y cómo evitarlas?

Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) son aquellas infecciones que se contagian mediante las relaciones sexuales, ya sea por vía vaginal, anal u oral; las enfermedades causadas por estas infecciones se llaman Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).

La prevalencia de las infecciones de transmisión sexual es de 32,4 casos por cada 100.000 habitantes/año. En las últimas décadas, se ha detectado un aumento en la incidencia de estas infecciones, lo que ha supuesto un problema de salud pública.

¿Cuáles son las principales infecciones vinculadas a las relaciones sexuales?

Hay varias infecciones que pueden transmitirse a través de las relaciones sexuales. Algunas de las principales son:

  • Clamidia (Chlamydia trachomatis): Es una infección bacteriana que puede afectar a los genitales, al recto y/o a la garganta tanto de hombres como de mujeres. 

Más del 70% de las mujeres y del 50% de los hombres tienen la infección sin síntomas. Cuando da síntomas, lo más frecuente es: 

  • En la mujer cambio en el color, olor o cantidad del flujo vaginal, sangrados entre reglas o reglas más abundantes, sangrados con las relaciones sexuales, con penetración vaginal, molestias al orinar o dolor en la parte inferior de la barriga (a veces, incluso puede dar fiebre).
  • En los hombres puede dar molestias al orinar, salida de pus o líquido verdoso por el pene o dolor en los testículos. Cuando la infección afecta al recto no suele dar síntomas, pero si los da suele ser dolor y/o salida de pus o sangre por el recto.  

Es importante tratarla rápidamente para evitar complicaciones y disminuir la trasmisión de la infección a otras personas en las siguientes relaciones sexuales.

  • Gonorrea (Neisseria gonorrhoeae): Es una infección bacteriana que puede afectar a los genitales, al recto y/o a la garganta tanto de hombres como de mujeres. 

Más del 50% de las mujeres y del 10% de los hombres tienen la infección sin síntomas. Cuando da síntomas, lo más frecuente es:

  • En la mujer, cambio en el color, olor o cantidad del flujo vaginal, sangrados entre reglas o reglas más abundantes, sangrados con las relaciones sexuales, con penetración vaginal, molestias al orinar o dolor en la parte inferior de la barriga (a veces, incluso puede dar fiebre);
  • En los hombres puede dar molestias al orinar, salida de pus o líquido verde por el pene o dolor en los testículos. Cuando la infección afecta al recto o a la garganta no suele dar síntomas.

Es importante tratarla rápidamente para evitar complicaciones y disminuir la trasmisión de la infección a otras personas en las siguientes relaciones sexuales.

  • Virus del Papiloma Humano (VPH): Es la infección de transmisión sexual más frecuente (8 de cada 10 mujeres se infectarán por el Virus del Papiloma Humano en algún momento de su vida). 

Se trata de una infección viral que nuestras defensas consiguen eliminar en un 80-90% de los casos. Puede causar verrugas genitales y, en caso de no eliminarlo, puede acabar produciendo, con el paso de los años, cáncer en el área anogenital (cuello de útero, vagina, vulva, pene, ano) y de garganta tanto en hombres como en mujeres. 

No existe tratamiento para la infección, aunque sí que podemos tratar tanto las verrugas como las “heridas” que se producen en el área anogenital y que pueden evolucionar a cáncer (se detectan en las revisiones ginecológicas y/o con la citología) para evitar que se produzca dicho cáncer.

  • Herpes genital: Es una infección vírica causada por el Virus Herpes Simple. Puede causar llagas y ampollas dolorosas en los genitales, además de aumento del tamaño de los ganglios de las ingles.

En el momento de la infección, además de estas heridas en los genitales, la infección puede producir un síndrome gripal (dolor muscular, febrícula o fiebre, malestar general…). Una vez pasada la primera infección, el virus se queda dormido en los ganglios y, ante bajada de defensas, puede volver a dar llagas y ampollas dolorosas en los genitales. Los síntomas suelen durar una semana, pero existe tratamiento para aliviarlos. 

  • Sífilis (Treponema pallidum): Se trata de una infección bacteriana que afecta por igual a hombres que a mujeres. 

La infección puede causar úlceras no dolorosas en los genitales, la boca o el recto. Si no se trata la infección, a las 3-6 semanas puede aparecer erupción en la piel, inflamación en los genitales o manchas blancas en la boca, entre otros síntomas.

  • Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH): Se trata de una infección vírica que ataca a las defensas. El tratamiento consigue controlar la infección y, en la mayoría de los casos, evita el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Su contagio puede producirse tanto por vía sexual como por otras vías (como, por ejemplo, entrar en contacto con la sangre de una persona infectada).
  • Virus de la Hepatitis B y C (VHB, VHC): Es una infección vírica que produce inflamación en el hígado. Si esta inflamación es grave y está presente durante muchos años, puede acabar produciendo cáncer de hígado, sobre todo en caso del Virus de la Hepatits C. 

Existe un tratamiento que consigue controlar la infección. En los últimos años, ha aparecido un tratamiento que consigue eliminar la infección por el Viurs de la Hepatits C.

Según datos del informe de vigilancia epidemiológica en España publicado por el Ministerio de Salud, el año 2021 se declararon 15.338 casos de infección gonocócica, 6.613 de sífilis y 20.507 de infección por Chlamydia trachomatis. Si se comparan estos datos con las últimas décadas, se ha detectado un aumento del 18% de clamidias, del 19% de gonococo y del 8% de sífilis

¿Cómo se diagnostican las infecciones?

Para saber si ha habido contacto con una infección de transmisión sexual, se pueden hacer análisis de sangre o análisis específicos de los fluidos genitales. En ocasiones también se puede detectar a través de la orina. Las biopsias de las “heridas” en mucosas y piel también pueden ayudar.

¿Cómo prevenir las infecciones transmisión sexual?

Para prevenir estas infecciones, se pueden tomar varias medidas:

  • Uso de condones: Los condones de látex o poliuretano son eficaces para prevenir la transmisión de muchas infecciones de transmisión sexual (ITS).
  • Vacunación: La vacunación contra el VPH es importante para prevenir la infección y reducir la aparición de verrugas genitales y el riesgo de cánceres asociados a este virus. La vacunación contra el VHB también ayuda a prevenir su infección.
  • Comunicación abierta: Hablar abierta y honestamente con la pareja sobre el historial sexual y las preocupaciones puede ayudar a tomar decisiones informadas y a cuidar la salud sexual.

Es crucial destacar que el uso del condón no ofrece una protección completa contra todas las ITS, ya que algunas, como el VPH, pueden transmitirse a través del contacto piel con piel. Por lo tanto, combinar diferentes estrategias de prevención es fundamental para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual. Además, es importante buscar atención médica si se sospecha de una infección para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

En Corachan disponemos de profesionales altamente especializados en este tipo de patologías.

Dra. Cristina Martí, Equipo Women’s CD

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